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Manuel Antonio padece deterioro
miércoles, 02 de julio de 2008

El parque nacional más rico sobrevive en la pobreza

Un fideicomiso que permite al Parque Manuel Antonio comprar las tierras, es objetado por el MINAE.

Eduardo Ramírez flores en Semanario Universidad. Aunque el año pasado fue el que generó mayores ingreso: más de ¢700 millones, el Parque Nacional Manuel Antonio (PNMA) -contiguo a Quepos, cantón de Aguirre- sobrevive a una pobreza presupuestaria que no le permite atender adecuadamente los millares de turistas que recibe, quienes deben padecer las incomodidades y el deterioro de su infraestructura.

 

A esta área protegida tampoco le vale disponer de un fideicomiso con  cerca de ¢1.800 millones acumulados, ya que discrepancias entre los directivos que lo manejan y autoridades del Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC) del Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE), impiden invertir estos dineros en su mejoramiento.

 

Mientras se producen estos desacuerdos, casi un millar de turistas diarios -en su mayoría extranjeros- reciben un servicio dentro del parque que no compensa los $10  que pagan por entrar.

 

En un recorrido realizado por este Semanario el pasado 26 de junio por dicha área de conservación, se pudieron comprobar numerosas deficiencias, las cuales también fueron señaladas en un informe de febrero anterior por una comisión especial que integraron funcionarios del MINAE y del SINAC con representantes del Sindicato (SITRAMINAE).

 

Cabe indicar que también sectores agrupados en la Cámara de Comercio, Industria y Turismo de Aguirre, han expresado malestar por la situación del PNMA, dado que la actividad turística en torno a este parque es el motor que mueve económicamente esa zona.

 

Miembros de esta cámara, guardaparques y directivos del fideicomiso, expusieron a UNIVERSIDAD su disconformidad por lo que calificaron de abandono por parte del MINAE hacia Manuel Antonio y se preguntaron si hay un interés oficial en dejar que este parque se deteriore.

 

Esta preocupación los llevó a interponer el 30 de abril pasado, un recurso de amparo contra el jerarca del MINAE -Roberto Dobles-, para que se gire la totalidad de los fondos correspondientes al fideicomiso, "para el establecimiento, desarrollo, operación y consolidación del referido parque". El caso está en estudio de la Sala Constitucional.

 

Ricardo Valerio, subdirector del SINAC, aseguró que ya se están acatando algunas de las recomendaciones que hizo la comisión especial que evaluó las condiciones del parque y negó que hubiera alguna intención institucional de abandonarlo a su suerte.

 
IMÁN PARA TURISTAS

 
Si bien el Parque Manuel Antonio cuenta con una amplia parte de bosques, quizás su mayor atractivo sean sus bellas playas de arena blanca y aguas cálidas, inmersas en una  exuberante vegetación con especies animales visibles para los visitantes, como monos, aves, osos perezosos, reptiles, que se convierten en el foco de atracción para los extranjeros y sus cámaras fotográficas.

 

La entrada que tradicionalmente se usaba está cerrada, ya que -ante la carencia de un puente- se debe cruzar a pie la desembocadura de la quebrada  Camaronera, cuyas aguas están contaminadas y son frecuentadas por cocodrilos.

 

Debido a la anterior, se utiliza un camino alterno que obliga a caminar cerca de dos kilómetros por una vía de lastre (sendero "El Perezoso"), que se vuelve dificultosa para personas adultas mayores o en condición física no muy buena, para niños pequeños o personas con alguna discapacidad.

 

De acuerdo con el informe de la comisión del MINAE que analizó los problemas en febrero, cada día ingresan allí entre 800 y 1000 visitantes, de los cuales el 75% son foráneos. En 1992 se estimaba en 600 personas la capacidad máxima de carga del parque.

 

"Casi la totalidad de las instalaciones físicas (casa de funcionarios, dormitorios, servicios sanitarios, área de oficina, aula de educación ambiental, casa para voluntarios, servicios sanitarios y baños para visitantes, senderos, caminos internos, caseta de ingreso y otras), están muy deterioradas y en consecuencia no presentan condiciones adecuadas para su utilización".

 

También se menciona que "los servicios sanitarios y baños para los turistas están ubicados en sitios tales que no permiten el adecuado funcionamiento de los tanques sépticos y drenajes; las tuberías de descarga están dispuestas directamente sobre una laguna de manglar, lo que evidentemente provoca contaminación y malos olores".

 

Durante la visita de este Semanario al sitio, se pudo observar que la batería de servicios sanitarios -más cercana al punto donde se congrega la mayoría de bañistas- estaba fuera de uso y solo funcionaba un destartalado cubículo para cambiarse la ropa. Otra con capacidad para tres personas sí estaba en buen estado, aunque esta se encuentra lejana del área de mayor ocupación.

 

Otra carencia se da en materia de vehículos, al disponer solo de uno en perfecto estado. Un útil cuadraciclo en días pasados dejó de funcionar y este era el que ocupaban para desplazar a un sector del parque que dista a 30 kilómetros.

 

No se pudo hablar con el director del parque, Belford Cubillo, debido a que ese día no se encontraba. Óscar Masís, encargado del programa de investigación de esa reserva natural, confirmó la precaria situación del sitio.

 

Al comparar las condiciones del lugar, cuando llegó a laborar hace siete años, Masís siente que en materia de presupuesto, infraestructura, y recursos materiales y humanos, ha retrocedido, aun cuando sus ingresos por visitación son mayores.

 

"Lo que se reinvierte, lo que el Gobierno reingresa al parque en realidad es muy poco.Tenemos una infraestructura que ya cumplió su ciclo de vida; es de hace 15 o 17 años y ya no cumple las normas, ni para la Ley 7600 (para personas discapacitadas) ni para la cantidad de gente que ingresa acá", lamentó.

 

El funcionario detalló que la parte marina del parque abarca 55.000 hectáreas y para su vigilancia o en casos de emergencias con personas, no cuentan ni siquiera con un kayak para desplazarse. Para atender apropiadamente las necesidades, cree que debería contar con unas 30 personas, prácticamente el doble de las actuales.

 
¿QUÉ HACER?

 
Entre las conclusiones de la comisión especial que evaluó el parque, se destaca que Manuel Antonio es uno de los más visitados del país y el que más ingresos genera, "razón por la cual es sumamente preocupante ver el estado en que se encuentra, cuando a juicio de esta Comisión, debería ser más bien un ejemplo de buena administración del turismo".

 

Atribuyeron las condiciones a "una debilidad en la gestión y planificación administrativa y operativa, tanto del personal del Parque como del Área de Conservación en general", aunque reconocieron que el personal con que cuenta (16 funcionarios) es insuficiente para atender todas las necesidades.

 

En cuanto a la infraestructura, la comisión recomendó "realizar una reconstrucción total de estas", así como reparar la tubería de abastecimiento de agua potable e instalar tanques de almacenamiento en puntos altos, para que llegue suficiente caudal a todo el sistema. Se pide además que se reanuden la gestiones para que se construya el puente para ingresar al parque.

 

Al respecto, vale agregar que Ligia Delgadillo, coordinadora del programa de voluntariado de la Universidad de Costa Rica (UCR), participó en la visita a este parque y recordó a directivos del fideicomiso, que un anteproyecto con el diseño de este puente fue hecho hace varios años por estudiantes de arquitectura y que se podría reactivar el plan si lo estima conveniente la Dirección del área.

 

Ella explicó que estudiantes del voluntariado de la UCR han elaborado años atrás proyectos para mejorar el diseño de senderos, miradores, y otra infraestructura de Manuel Antonio.

 

En cuanto a cómo financiar obras, la comisión del SINAC hizo ver que los recursos necesarios "podrían venir de una modificación presupuestaria del Fondo de Parques Nacionales o de un presupuesto extraordinario de los recursos del 15% de la Fundación de Parques Nacionales".

 

De igual manera, instaron a que la Dirección del SINAC integre un grupo técnico que analice con urgencia la normativa relacionada con la creación del PNMA y el fideicomiso, "a fin de contar con una clara interpretación de dicha ley y de la forma en que se debe disponer de los recursos generados" (véase: "Fideicomiso conflictivo").

 

Al preguntársele al subdirector del SINAC, Ricardo Valerio, acerca del acatamiento hecho por esa dependencia a las sugerencias de la comisión referida y de la cual él formó parte, dijo que hay varias instancias involucradas en ello.

 

A lo interno del PNMA, puntualizó que se conformó un equipo de trabajo que ya ha estado cumpliendo algunas de las recomendaciones y se evalúa cómo mejorar la situación de servicios sanitarios, de agua, puesto de entrada y otros, con la participación de otras instancias.

 

Dentro de un plan en áreas protegidas del país, Valerio comentó que estudian la inversión de ¢250 millones para la construcción de módulos de oficina y habitación en Manuel Antonio a partir del 2010.

 

El Subdirector negó que esta área de conservación tuviera limitaciones financieras y más bien atribuyó los problemas a un mal que se experimenta en otros parques: el personal administrativo no tiene la capacidad de hacer los trámites necesarios para realizar las inversiones.

Un fideicomiso conflictivo

"Nuestro Parque Nacional no cuenta al día de hoy con la higiene, el mantenimiento, el personal, la infraestructura ni la logística adecuada para ofrecer los servicios de calidad que los turistas locales y extranjeros demandan a cambio del costo con el que contribuyen al pagar su entrada, situación que pone en peligro la imagen de paz con la naturaleza que ostenta nuestro país".

 

Este es el reclamo que le planteó al jerarca del MINAE -Roberto Dobles- la Cámara de Comercio, Industria y Turismo de Aguirre, en una carta que el enviaron el pasado 12 de enero, para solicitarle una reunión urgente en torno al incumplimiento en la entrega de los fondos que se deben girar al fideicomiso.

 

"Desde el año 2002 hasta hoy su Ministerio no está cumpliendo con la ley entregando los fondos respectivos. Como resultado, es fácil constatar las evidencias por la falta de inversión dentro del Parque", protestaron.

 

Xinia Méndez, directora ejecutiva de la mencionada cámara -con 64 afiliados-, y Richard Lemire, su presidente, resaltaron que el parque es un pilar en el desarrollo económico del cantón, alrededor del cual se ha construido toda una industria hotelera y de otros servicios, como restaurantes, guías turísticos, tiendas y transportes.

 

Ellos se refirieron a la discrepancia con el MINAE respecto de cómo se deben manejar los recursos que van para el fideicomiso y al mismo tiempo reclaman que este ni siquiera cumple con trasladar el 50% que estipula ese mecanismo para financiar la compra de tierras para el Parque o terrenos que beneficien el Área de Conservación del Pacífico Central (ACOPAC), al cual está adscrito Manuel Antonio.

 

Según la Ley No.8133 del 2001, "para financiar los gastos de establecimiento, desarrollo, operación y consolidación de este Parque", de las entradas que se cobren se ocupará el 50% para estos fines, "recursos que serán administrados mediante un fideicomiso que se constituirá con unos de los bancos comerciales del Estado".

 

Se acordó entonces que una junta directiva se haría cargo del fideicomiso, "como un órgano de desconcentración máxima, adscrito al MINAE", con personaría jurídica. La integran dos representantes de la Municipalidad de Aguirre, dos de organizaciones locales, dos del MINAE y uno de la Cámara de Comercio, con igual número de suplentes.

 

Méndez y Lemire reclaman que del otro 50% en la actualidad el SINAC lo pasa a la Fundación de Parques Nacionales, que se queda con un 15% por recaudar la venta de entradas a los parques. El otro 35% es empleado en lo que el SINAC estime conveniente, y de esos fondos un 2 o 3% los aplican para gastos de operación del PNMA, aseguran los miembros de la Cámara.

 

Ellos, al igual que José Mattey -representante de esta cámara en la junta directiva del fideicomiso- sostienen que la ley 8133 habilita para que con esos dineros se puedan hacer también gastos operativos del parque y no solo compras de tierra.

 

En la actualidad, solo están pendientes de adquirir dos fincas: una de 27 hectáreas y otra de 8.7 hectáreas. El problema en una de ellas es que su dueño no acepta el avalúo hecho, por lo que habría que acudir a un proceso de expropiación. Sin embargo, el fideicomiso en teoría tiene fondos por aproximadamente ¢1.800 millones.

 

El recurso interpuesto el pasado mes de abril contra Roberto Dobles, es para que el MINAE entregue la totalidad adeudada al fideicomiso. Según describen en el texto de la demanda, del año 2005 están pendientes ¢52.2 millones, del 2006 faltan ¢91.9 millones, y del 2007 son ¢351.8 millones, para un total de ¢496.0 millones.

 

Los integrantes de la Cámara de Comercio argumentan que la Contraloría General de la República en un informe de octubre del 2007, respalda su posición de que los fondos del fideicomiso también se pueden destinar a gastos operativos del parque.

 

Frente a lo anterior, el subdirector del SINAC -Ricardo Valerio- expuso que "mi posición personal "es totalmente contraria. Eso no puede ser de ninguna manera, porque estaríamos condenando a otras áreas silvestres protegidas -como hay tantas en este país- a desaparecer o a quedar totalmente en el olvido".

 

Alegó que las áreas protegidas funcionan como un sistema, en el que las de mayores ingresos subsidian a las que generan menos recursos. "Tampoco estoy de acuerdo con que eventualmente se le hiciera una modificación a la ley" (del fideicomiso), acotó.

 

Según Valerio, este fideicomiso prácticamente ya cumplió su cometido de financiar la compra de tierras para el Parque y no tiene sentido continuar haciéndole transferencias.

 

Rechazó que exista la intención o estrategia por parte de la jerarquía del SINAC, de dejar que el parque se deteriore, y más bien cree que esto obedezca "a una falta de diligencia y de interés por parte de los mismos funcionarios del parque y del área de conservación en su momento, que no hicieron nada por evitar esta situación".

 

Este fideicomiso enfrentaría además la oposición de un plan que crearía la Ley del sistema de áreas silvestres protegidas de Costa Rica, cuyo anteproyecto eliminaría el mecanismo financiero que ha permitido hasta ahora la compra de tierras para el Parque Manuel Antonio.  

 

Con conocimiento de causa 

 Efraín Vargas, de la Asociación de Guías Locales de Aguirre (AGUILA), cuando habla del Parque Nacional Manuel Antonio lo hace con conocimiento de causa, pues nació y  creció en la zona, y todos los días lo visita. Su padre fue guardaparques en ese sitio y también él lo fue de 1994 a 1999, cuando se convirtió en guía de turistas.

Vargas ve muy mal las condiciones materiales y presupuestarias. "El Gobierno debería darle más importancia a una de las áreas más visitadas del país", expresó.

Al interrogársele acerca de las quejas que plantean los turistas, detalló que estas personas reclaman porque el costo de la entrada es bastante alto en relación con la calidad de la infraestructura: poca señalización, escasas mesas, acceso difícil, insuficientes servicios sanitarios, poca información de las facilidades o carencias.

Vargas exhortó a que destine más personal, con el fin de que mejoren los servicios y la vigilancia en los distintos puntos del parque.

 
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