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Limonenses salen a las calles para oponerse a expansión piñera
jueves, 21 de agosto de 2008
Javier Córdoba Morales en Semanario Universidad Comunidades y organizaciones vendrán al Ministerio de Salud para mostrar su molestia por la propuesta de decreto sobre el uso del agroquímico bromasil.

 

Representantes de organizaciones ambientalistas, sindicales y comunales de la provincia de Limón se lanzaron a la autopista Braulio Carrillo (ruta 32), para llamar nuevamente la atención del gobierno sobre la expansión piñera en la zona.

 

Una caravana de carros partió desde Limón el martes 12 de agosto con representantes sindicales de los puertos, taxistas informales e integrantes del Comité Cívico Limonense, quienes hicieron "tortuguismo" para llamar la atención a sus peticiones.

 

Desde Guácimo partió otra, encabezada por un autobús llena de personas de las comunidades que piden a gritos detener la expansión piñera, sobre todo al sur de la ruta 32, por el peligro de afectar a la gran cantidad de mantos acuíferos.

 

Los vecinos de La Perla de Guácimo llevan meses en la lucha contra la piñera Agroindustrial Tico Verde, la cual consideran pone en riesgo el acueducto rural de la localidad.

 

Además, lograron que la Municipalidad de Guácimo, a pesar de las presiones de las empresas piñeras, declarara una moratoria para la parte sur de la carretera 32; y desean que esta medida se extienda a otros cantones de la provincia.

 

UNIVERSIDAD acompañó a estas personas durante la manifestación, para escuchar sus reclamos.

 
NO MÁS PIÑERAS.

 
Gerardina Ruíz, vecina de La Perla, aseguró que la manifestación y el tortuguismo protagonizado por los vecinos, y que provocó filas de vehículos de hasta 4 kilómetros, es una forma de llamar la atención para que se preserve el agua.

 

"La lucha es por el agua de nuestro cantón y de nuestra provincia, hoy nos manifestamos para exigirle al gobierno que se haga una moratoria provincial contra la expansión piñera y contra cualquier otro monocultivo que afecte las fuentes acuíferas; aquí al sur de la vía Braulio Carrillo tenemos las mejores fuentes de agua de la provincia", comentó Ruiz.

 

Para esta dirigente comunal, es importante evitar que se repita la experiencia de localidades cercanas como Milano, El Cairo y Luisiana, donde la contaminación del agua por químicos como el bromasil y el diurón, obligó a la población a tomar líquido traído en camiones cisternas durante varios meses.

 

Ruiz es una de las opositoras a permitir la operación de la empresa agroindustrial Tico Verde, que tal y como informó UNIVERSIDAD, ha funcionado tres años sin el permiso de viabilidad ambiental de la Secretaría Técnica Nacional (SETENA).Este no  le fue concedido sino hasta hace pocos meses.

 

De acuerdo con Ruiz, existe otro riesgo de expansión piñera, pues la empresa Frutex pretende cultivar hasta 1200 hectáreas más de esa fruta en la Iroqois.

 

"Esa es una amenaza. No la han sembrado por nuestras luchas. No hemos permitido que se siembre la piña donde viene el agua de Iroqois, Parismina, Pocora y Mercedes, pues como se puede ver en ese trayecto, el agua ahí es muy abundante", comentó Ruiz, quien también integra la Asociación Ambientalista del Trópico Húmedo.

 

Para Beida Cruz, también vecina de La Perla, la lucha es que se paralice la actividad de la empresa Tico Verde; y se prohíba el cultivo de más piña en ese lugar.  "Es un cultivo que convierte la tierra en un desierto y no vamos a tener más agua para tomar".

 

"Venimos a que nos quiten esa piñera, bueno todas, pero especialmente esa de La Perla, que es cerca de donde vivimos, porque al menos el río adonde íbamos a bañarnos, ya casi no se puede ir; por mi casa pasa una quebrada y uno no se puede meter", manifestó Cruz.

 

En el grupo de manifestantes que salió desde Limón, el coordinador del Comité Cívico Limonense, Luis Calderón, amplió el pliego de peticiones para el presidente Óscar Arias.

 

Aseguró que las fuerzas vivas le piden al gobierno no concesionar los puertos de Moín y Limón; y recibir apoyo para cultivar 5500 hectáreas de frijoles, maíz y arroz, para atender la crisis alimentaria.

 

"Queremos que Óscar Arias venga a Limón y negocie con nosotros una solución. JAPDEVA aporta más de ¢39.000 millones al año, son riquezas que son distribuidas entre los limonenses y que van al arca del gobierno", comentó Calderón.

La Federación de Trabajadores Limonenses (FETRAL), los taxistas informales y formales, el sindicato Sitrachiri de Sixaola y los de la municipalidad de Limón, también apoyaron este movimiento.

 

Pedirán cero bromasil en el agua

 

Los manifestantes en Limón mostraron su oposición a la propuesta de decreto que regula la aplicación del agroquímico bromasil, utilizado en las fincas piñeras.

 

Esta sustancia está entre las más temidas por la población aledaña a las piñeras, pues fue una de las responsables de la contaminación del agua en El Cairo, Luisiana y Milano de Siquirres, el año anterior.

 

Soledad Castro, del Centro de Derecho Ambiental y de los Recursos Naturales (CEDARENA), explicó que se publicó un decreto para consulta pública el pasado 22 de junio, en el cual se establece que la cantidad mínima de bromasil en el agua es de 5 microgramos por litro de agua.

 

La propuesta de las organizaciones es no permitir ni un solo microgramo del químico en el agua, pero finalmente la última versión del decreto incluye un transitorio de hasta 10 microgramos por litro en el primer año.

 

Para Castro, es absurdo que se permita en un decreto cantidades de bromasil superiores a las que se encontraron en las comunidades contaminadas en Siquirres; por lo que habrá una manifestación de las poblaciones frente al Ministerio de Salud el 21 de agosto.

 

La Ministra de Salud, María Luisa Ávila, explicó a UNIVERSIDAD que el decreto busca establecer un parámetro para determinar cuándo existen niveles peligrosos de contaminación, pues ese punto de partida no existe.

 

 "Con el decreto se establece un mínimo de bromasil y a partir de ahí se puede fijar en qué momento es necesario suspender el suministro de agua", comentó.

 

Ávila detalló que tanto su criterio como el de Acueductos y Alcantarillados es que no exista ninguna "traza" de químico en el liquido de consumo humano, por lo que el decreto busca una disminución paulatina acorde con la realidad.

 

Agregó que el bromasil se usa desde hace varios años en estas zonas, por lo que de nada sirve que un decreto prohíba cualquier cantidad de químico, si este se mantiene durante años y meses en los suelos; a ello se suma el nivel superficial de las aguas y las constantes inundaciones.

 

 "El concepto es que no debería haber trazas de ningún producto, deberíamos hacernos más independientes de los productos químicos para el control de vectores e impulsar más el control biológico de plagas", expresó Ávila.

 

Sobre los 5 microgramos como límite, aseguró que este es el parámetro utilizado en Canadá, para a partir de ahí reducir las cantidades permitidas. Y a pesar de que esto es más de lo encontrado en una de las mediciones en Siquirres, aseguró que las medidas dieron diferentes resultados en esa ocasión.

 

Relató que se decidió detener el suministro de agua con la primera medición, pues por las condiciones del lugar, el clima, el nivel de las aguas y demás factores, hacen que en zonas diferentes haya mediciones diversas; y a veces se encontraron registros de hasta 16 microgramos por litro, los más altos que ella recuerda.

 

Hay mucha desinformación en las comunidades sobre los alcances del decreto y sobre los efectos del químico, al que ahora se le atribuye cualquier enfermedad.

 

"Vamos a hacer una feria de la salud para que la gente tenga información más precisa de sus padecimientos", comentó.

Aseguró que el Ministerio trabaja con total transparencia en este asunto, y por eso sometió el decreto a consulta de las comunidades.

 
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